Aunque las parrillas de gas y las eléctricas tienen sus ventajas, la parrilla de carbón es la única que te dará el clásico sabor a brasa. Es económica y tiene el clásico sabor ahumado.
Asar a la brasa no es tan difícil como crees, y una de las razones principales es la sencillez. Encender el carbón puede ser muy sencillo si utilizas un arrancador de chimenea y, con un poco de práctica, puedes convertirte en un experto en controlar la temperatura de la parrilla ajustando el flujo de aire y la colocación de los carbones. Además, muchas de nuestras barbacoas de carbón vienen ahora con controles WiFi que te permiten dominar la temperatura con mucha más facilidad.